La constructora Strukton, propiedad de la compañía de ferrocarriles holandeses, propuso construir una ciudad subterránea 6 pisos bajo los canales, que serían desecados en determinadas secciones para poder construir aparcamientos subterráneos, zonas deportivas y de ocio descongestionando el centro urbano de los vehículos y facilitando el tránsito peatonal.





