(Vía www.pulsastart.es)
Después de casi un año, Dragon Quest Swords por fin ha llegado a territorio español. La espera se ha hecho larga, demasiado, y en parte es por eso que las sensaciones no son tan buenas como deberían. No es una cuestión de rencor, es más bien el problema de jugar a un título que viene del pasado y que peca de muchos de los problemas de control de los juegos de hace un año.
Después de casi un año, Dragon Quest Swords por fin ha llegado a territorio español. La espera se ha hecho larga, demasiado, y en parte es por eso que las sensaciones no son tan buenas como deberían. No es una cuestión de rencor, es más bien el problema de jugar a un título que viene del pasado y que peca de muchos de los problemas de control de los juegos de hace un año.





