(Vía www.rebelion.org)
Cuando producir una energía es peligroso para la ciudadanía, los fallos y accidentes de las centrales se ocultan. Endesa e Iberdrola, propietarias de Ascó, conocían la fuga antes que el CSN y no le avisaron, eso al menos denuncia éste. Pero la institución pública ha vuelto a tardar en informar al público. Poco importa preguntarse qué hubiera ocurrido si Greenpeace no lo advierte. ¿Hubiera alertado el Consejo ? Veamos...
Cuando producir una energía es peligroso para la ciudadanía, los fallos y accidentes de las centrales se ocultan. Endesa e Iberdrola, propietarias de Ascó, conocían la fuga antes que el CSN y no le avisaron, eso al menos denuncia éste. Pero la institución pública ha vuelto a tardar en informar al público. Poco importa preguntarse qué hubiera ocurrido si Greenpeace no lo advierte. ¿Hubiera alertado el Consejo ? Veamos...





