Las rubias rusas, objeto de admiración por su belleza y de chistes en su país por su presunta falta de inteligencia, ya tienen su propio partido, aunque para ser miembro no hace falta lucir rizos de oro. Las fundadoras del Russian Party of Blondes, cobrizas y oxigenadas unidas tienen claro que su distintivo es algo más que un color de pelo: tener 'alma de rubia'.
La Policía Nacional ha desarticulado la mayor red de tráfico de mujeres rusas para su explotación sexual, cuyo destino final era España y otros países de la Unión Europea, y ha detenido a 24 personas.









