(Vía tucomunion.com)
Ser pastor, dirigir, gobernar es ir en la vida por delante de los demás, con obras y palabras, vivir para el otro y no a costa del otro, firmar un compromiso de permanencia sin límite junto al pueblo, entablar una relación personal con él, conocer su nombre y su vida, compartir gozos y esperanzas, tristezas y angustias.
Ser pastor, dirigir, gobernar es ir en la vida por delante de los demás, con obras y palabras, vivir para el otro y no a costa del otro, firmar un compromiso de permanencia sin límite junto al pueblo, entablar una relación personal con él, conocer su nombre y su vida, compartir gozos y esperanzas, tristezas y angustias.





