En nuestro país, durante mucho tiempo dominaron en las galleras los gallos con sangre Japonesa conocidos como Shamo.
Kikirikiiiiiiiiiii… kikirikiiiiiiiiiiii…, canta el gallo al amanecer. En realidad canta a cualquier hora del día, y repetidas veces. Lo que ocurre es que se oye con más fuerza y claridad en el silencio del amanecer. Los gallos son aves territoriales que muestran su poderío mediante el pavoneo, la coloración e hinchazón de su cresta y los desafiantes cantos.
Un campesino del norte de Italia ha sido condenado a pagar una multa de 200 euros porque su gallo cantaba al alba despertando a los vecinos.





