(Vía www.elpais.com)
REPORTAJE
200 ejemplares leonados del Pirineo dejan su hábitat por la falta de carroña.
En 2002, en plena alarma por las vacas locas, la Comisión Europea prohibió dejar ganado muerto en el campo. En su día casi nadie se opuso, parecía sensato acabar con los muladares, los recintos en los que desde la Edad Media se abandonaban los cadáveres.
REPORTAJE
200 ejemplares leonados del Pirineo dejan su hábitat por la falta de carroña.
En 2002, en plena alarma por las vacas locas, la Comisión Europea prohibió dejar ganado muerto en el campo. En su día casi nadie se opuso, parecía sensato acabar con los muladares, los recintos en los que desde la Edad Media se abandonaban los cadáveres.





