A veces el diablo que algunas personas llevan dentro está dormido durante años. A veces siempre. Cuando de repente (por alguna circunstancia casual) un día pones en un callejón sin salida a una persona, a la que crees conocer a la perfección y se despierta el "bicho". El autor nos asegura que no hay sensación más desasosegante en el mundo.





