Ya en tiempos de los romanos, se asociaba a esta ave con la maternidad por sus cualidades y dedicación en el cuidado y cría de su progenie. Además, esta longeva zancuda (llega a vivir 70 años) es monógama de por vida.
En Japón, una pareja de cigüeñas en peligro de extinción se reprodujo en su hábitat natural. Estas aves, que tienen distintivas marcas rojas alrededor de sus ojos, son consideradas oficialmente tesoros nacionales y figuran en innumerables obras de arte.





