(Vía www.abcdesevilla.es)
Un conductor infiel, y falto de información por su poco tiempo de relación con la cervecera Heineken, ha acabado ante el juez como autor del que, sin duda, es uno de los delitos más curiosos de los acaecidos en torno a la Feria de Abril. Al protagonista de la historia no se le ocurrió otra que apropiarse del camión que conducía y de su preciosa carga, un total de 384 barriles de cerveza que pretendía vender a particular...
Un conductor infiel, y falto de información por su poco tiempo de relación con la cervecera Heineken, ha acabado ante el juez como autor del que, sin duda, es uno de los delitos más curiosos de los acaecidos en torno a la Feria de Abril. Al protagonista de la historia no se le ocurrió otra que apropiarse del camión que conducía y de su preciosa carga, un total de 384 barriles de cerveza que pretendía vender a particular...





