El hombre padece una enfermedad psicológica que hace irresistible el deseo de amputarse extremidades sanas.El australiano, de 28 años, dice sentirse muy satisfecho con su nueva prótesis.David Openshaw un australiano de 28 años que sufre Desorden de identidad de la integridad corporal, ha relatado cómo deliberadamente se congeló la pierna para que pudiera ser amputada.<





