La primera vez que sentí que El orfanato era una estafa al espectador fue cuando, en un clásico plano y contraplano del comienzo de la película, el director decidía mantener más tiempo del necesario la imagen del niño protagonista (dilatando el corte a la imagen correspondiente de su madre) con el único fin de deleitarse con los atractivos rasgos del pequeño actor en primer plano.... (CONTINUA)





